“El papel de un mujer es exactamente el mismo que el de un hombre”, añade.
“No queremos a Mubarak, queremos un cambio de régimen. Siempre hemos pedido un cambio de la ley de urgencia”,
Amnistía Internacional ha pedido hoy a las autoridades egipcias que investiguen las graves denuncias de tortura –incluida la realización forzosa de “pruebas de virginidad”– infligidas por el ejército a manifestantes detenidas en la plaza de Tahrir este mismo mes.
Después de la violenta operación emprendida por el ejército el 9 de marzo para expulsar a los manifestantes de la plaza, al menos 18 mujeres fueron puestas bajo custodia militar.
Las manifestantes han contado a Amnistía Internacional que las golpearon, les aplicaron descargas eléctricas, las sometieron a registros corporales sin ropa mientras soldados varones las fotografiaban, y luego las obligaron a someterse a “pruebas de virginidad” y las amenazaron con acusarlas de prostitución.
Las “pruebas de virginidad” son una forma de tortura cuando se realizan a la fuerza o bajo coacción.
“El obligar a las mujeres a someterse a ‘pruebas de virginidad’ es absolutamente inaceptable.
Su finalidad es degradar a las mujeres por el hecho de ser mujeres”, ha manifestado Amnistía Internacional.
“Todos los miembros de la profesión médica deben negarse a participar en estas supuestas ‘pruebas’.”
Las 17 mujeres recluidas en la prisión militar comparecieron ante un tribunal militar el 11 de marzo y quedaron en libertad el 13 de marzo. Varias fueron condenadas a penas condicionales de un año de prisión.

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